Seguridad
Dónde viven tus datos, cómo acreditan su identidad los dispositivos y qué sale de casa.
Dónde viven tus datos
En el hub, en tu casa. Las mediciones en sí y el registro de dispositivos se guardan en su tarjeta de memoria, no en nuestros servidores; tres resúmenes breves hechos a partir de ellas están en nuestra nube, para que la pantalla de estadísticas funcione cuando estás fuera. Tu plano también se guarda ahí, y una copia está en nuestra nube para poder mostrarlo en la aplicación y aquí cuando estás fuera, cifrada con una clave propia. La dirección, la posición en el mapa y la fotografía de tu casa están también en nuestra nube, cifradas igual: la política de privacidad explica exactamente qué guardamos y por qué.
La interfaz la sirve el propio hub, así que mirar tu casa no envía ninguna petición fuera de tu red.
Cada hub tiene una identidad firmada
Cada hub se registra durante la fabricación y recibe un documento de identidad firmado por nosotros. El aparato lo lleva consigo y lo verifica al arrancar.
La identidad va ligada al chip de la placa, no a la tarjeta de memoria. Cambiar la tarjeta no lo convierte en otro aparato, y copiarla no crea un segundo.
Las actualizaciones son un conjunto controlado
Un hub no ejecuta actualizaciones por su cuenta. Nada de actualizar paquetes en bloque sin que nadie los haya probado juntos.
Una actualización es una versión completa: la aplicación, sus dependencias y el entorno de ejecución, probados como conjunto. Cada archivo se identifica por su hash SHA-256, así que un archivo modificado es sencillamente otro archivo.
La entrega de actualizaciones a los clientes todavía se está construyendo. Hoy es un proceso controlado por nuestra parte, no automático por la tuya.
Sin acceso remoto permanente
No hay túnel de soporte, ni conexión permanente que nos permita entrar en tu casa, ni una clave compartida que abriría todos los hubs. No es una promesa para más adelante: sencillamente no existe.
El soporte remoto se está diseñando. Cuando exista, explicaremos exactamente cómo funciona antes de que nadie lo use.
Ver tu propia cámara estando fuera es una conexión que abres tú, no una que tengamos nosotros: necesita una clave definida en el propio hub, que nunca nos llega. La política de privacidad explica exactamente cómo funciona, incluido el único paso que esa clave no puede proteger.
Tu plano en este sitio
El configurador lee tu plano dentro de tu navegador. El archivo no se sube en ningún momento: no lo recibimos, no lo guardamos y no hay nada que se nos pueda escapar.
Un plano dice mucho de una vivienda: su distribución, su tamaño, a veces su dirección. El archivo que subes a este configurador sencillamente no llega hasta nosotros. Un archivo que le entregas a tu hub es otra cosa: ese sí viaja a nuestra nube, y la política de privacidad explica qué guardamos, cómo se conserva y por qué vale la pena leer un archivo antes de entregarlo.
El código que servimos y el que no
Algunas de las cosas que escribes son para tu hub y no para nosotros: la clave que abre una cámara, la contraseña de tu red doméstica. Se sellan en tu navegador con la clave de tu propio hub, y nosotros llevamos el paquete sellado sin poder abrirlo. Esa parte es aritmética, no una promesa.
Pero la página que hace ese sellado te la entregan nuestros servidores, de nuevo cada vez que la abres. Quien pudiera cambiar lo que envían esos servidores podría quedarse con la clave antes de que se selle. Ningún cifrado lo arregla, porque lo débil no es el camino: es la puerta.
Nuestra aplicación es distinta, y por eso existe como aplicación y no como este sitio dentro de un marco. Su código va firmado, lo revisa la tienda y se instala una vez en tu teléfono. No te lo entregamos de nuevo cada vez que la abres, y cambiarlo exige publicar otra versión: algo lento, visible y que deja rastro. Cuando lo mismo se puede hacer en los dos sitios, esa es la diferencia entre ellos.
Preferimos escribirlo a que supongas lo contrario. Por eso también la huella con la que compruebas la clave de tu hub se muestra en la pantalla del propio hub y en ningún otro sitio: una huella mostrada por una página que servimos nosotros no probaría nada, porque cambiaría junto con la página.
Este sitio
- sin analítica, sin rastreadores publicitarios, sin scripts de terceros
- sin aviso de cookies, porque no hay ninguna que requiera tu consentimiento
- las tipografías se sirven desde este dominio, así que tu navegador no le cuenta a nadie más que has estado aquí